martes, noviembre 29, 2005

Cena de chicas

Bueno, viendo que ya está aqui la Navidad, una Navidad que dura como 35 días porque ya están las luces encedidas, el Cortylandia funcionando, la Plaza Mayor en pleno movimiento, los turrones llevan como dos semanas en los comercios y se empeñan en que esto sea como Estados Unidos, ale, después de Acción de Gracias comienza el período navideño. Pero estamos en España ¿no? Es que a veces me olvido porque entre el jaloguin (Halloween para los bilingues), el Papá Noel, el árbol de Navidad y las tiendas adornadas con mensajes tipo Merry Christmas, Happy Hollydays, Happy New Year...¿dónde han quedado los villancicos, las pandaretes, los belenes, el Feliz Año Nuevo y los Reyes Magos? Creo que lo único que mantenemos, por el interés es, el aguinaldo, ¡anda que no tenemos morro ni nada!

Pues eso, ante la llegada inminente de estas fechas ya se sabe lo que nos espera: cenas y más cenas. Cenas del trabajo, cenas de la familia, cenas de los amigos...es decir, kilitos y kilitos demás que hacen que todos los años en Nochevieja, con la excusa de la fiesta o del salir de copitas nos compremos un modelito nuevo, pero es sólo para intentar tapar esos michelines que comienzan a asomar.
Madrid es horrible este mes de diciembre, no hay taxis los fines de semana, los restaurantes comienzan a estar llenos desde prácticamente el primer sábado del mes, sólo ves grupo y grupos de gente...Y aquí me encuentro, en medio de este caos, organizando la cena de Navidad con mi grupo de amigas. No se muy bien cómo lo hago pero siempre me toca a mi tratar de organizar todo, no se por qué pero siempre estoy metida en todos los saraos!!!, ¿será consecuencia de pasarme la vida de sarao en sarao? Ummmm...tendré que pensarlo.
Bueno, pues si, aqui estoy rompiéndome el coco para ver qué dia se hace, dónde se hace, quién va? Y claro, cuando se juntan un número considerble de personas ya se sabe que es complicado intentar llegar a un consenso: que si una quiere hacer la cena en una casa, que la otra “que no, que no, que cocinar no", otra que si vamos a un sitio exótico, otra que mejor cocina de diseño, otra que la da igual...Eso en cuanto a los gustos, claro, porque el tiempo es otra cosa. Pones una fecha y vienen las respuestas: “uy, yo ese día no puedo", “vaya, es la cena de mi trabajo", “es que tengo turno partido", “vaya, para un día que me invita un hombre a cenar...".
¿Quién se atrevió a insinuar que las mujeres treinteañeras no tienen planes? Pues si, os lo confirmo, tienen planes, por qué si supierais lo que es cuadrar a 6-7-8-9 chicas en el mismo día, en el mismo sitio y a la misma hora, se os quitarían las ganas de hacer cena.
Y luego, una vez que has encontrado el día, el sitio y la hora hay que organizar dónde vamos, si llevamos coche o no –por el handicap de los taxis, obviamente–. Unas que si al centro, otras “no que es un agobio", otra que mejor nos vamos a un sitio tranquilo, otra que mejor a un sitio mas o menos pijo, otra que a bailar...y ahí, estás tu con la cabeza como un bombo deseando largarte a casa porque:
- no sueles beber y estas algo mareadilla
- los tacones te matan,
- te has colocado la ropa mas mona pero más fría que tenías en el armario y te estas pasmando de frío en plena calle. Y es que claro, no se por qué siempre se habla de eso en la calle. Llevas 3 horas sentada, calentita en un restaurante, y mira que hay tiempo, pues no, hay que hablarlo justo al salir, como si fuera un lema a seguir.

Total, que una vez que has decidio donde vas, entras, está lleno de gente, te cobran 15 euros por una copa al entrar, no sabes qué hacer con el bolso, el abrigo, la bufanda (las que la llevan, claro), ahora a coger un hueco, a hacer un corro, uno que te empuja, otra que me te mete la coleta en la boca, otra que aprovecha para rozarte el trasero con la mano, otros que se acercan a ver si ligan, otras que se sienten amenzadas porque llega un grupo nuevo de chicas (muchísimo más monas, donde va a parar) y ellas llevan ahí toda la noche tratando de llevárselos de calle...es decir, sigues harta y sólo piensas en encontrar uno de esos taxis libres que de pronto aparecen desde la nada para irte corriendo a casa, meterme debajo del nórdico y dormir durante dos días porque el cuerpo ya no aguanta tanto trajín. Al día siguiente te levantas, le duele el cuerpo, la cabeza, el monedero porque te has gastado un montón, los pies porque ya estás mayor para esos tacones y encima tienes comenzar a pensar qué comprar para la que te ha tocado en el amigo invisible para Reyes...
¿No se os quitan las ganas de hacer cena? A mi si, creo que ante este panorama la mejor opción es una casa: no hace frío, no hacen falta tacones, nadie te empuja, si te quedas frita te duermes un rato, no peleas con los pulpos...uy, uy, creo que ahora comienza la operación casa, convencer a todas de que es prácticamente imposible conseguir mesa en ningún sitio!!!

Lo intentaré y ya os iré contando cómo se desarrolla el mes!.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Pues sí... ese espíritu navideño, ¡que no decaiga!

-F.

12:19 PM  
Anonymous Anónimo said...

Pues el dia de navidad del año pasado nosotros nos fuimos de putis, y estaban vestidas de papa noel,a ver este año que hacemos :D

12:36 PM  
Anonymous gus said...

Endevé, si pareciera que habla (o escribe) el mismísimo espíritu de Mr. Scruff, si, aquél personaje gruñón de los cuentos de navidad de toda la vida, al que al final unos fantasmillas consiguen hacer ver el verdadero espíritu navideño. No es que a mi me apasionen estas fiestas, pero habrá que hacer por sacar lo positivo que puedan aportarnos, no? Así que voto porque os pongais monas y salgais a cenar por ahí, así en vez de despotricar en casa contra los chicos podreis hacerlo directamente en su cara jejeje :P
Oh oh oh! (lo siento, no se lo que dirían los Reyes Magos :P)

9:43 PM  
Blogger Afrodita said...

La verdad es q con mis amigas de la facu nos cuesta tb hacer la cena y eso q solo nos juntamos 4-5!!!
Y el dineral q te gastas entre tantas cenas, q me dices???
Un besote

6:20 PM  

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